miércoles, abril 21, 2010

UGT AGOTA TODA LAS VIAS PARA SALVAR A MARSANS

Sigo defendiendo que Viajes Marsans es una empresa rentable, tiene futuro. El problema es que no tenemos mucho tiempo”. Así de contundente se mostró Miguel Ángel Cilleros, secretario general de la Federación de Transportes, Comunicaciones y Mar de UGT, que mostró la preocupación de la organización por la difícil situación que atraviesa Viajes Marsans. Desde UGT se agotarán todas las vías de diálogo y procedimientos, con empresas y con la Administración, antes de pasar a la acción. Si no se encuentran soluciones a corto plazo, “esta organización será la primera que lidere el conflicto”, aseguró Cilleros.
La asamblea convocada ayer en la sede de UGT, a la que asistieron cerca de 1.000 trabajadores, se vio alterada tras conocerse, a las 18.00 horas, la decisión de la IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo) de retirar la licencia de venta de billetes a la compañía. El organismo internacional exige ahora un aval de 20 millones de euros para que la empresa recupere la licencia. Esta medida, producida por falta de confianza en los actuales gestores del grupo, puede frenar el interés de futuros compradores.
La situación se torna cada vez más complicada, pero creemos en los valores de la marca, un referente en su sector, y sobre todo, en el mayor activo de la empresa: los trabajadores. El objetivo es mantener la actividad de la empresa para mantener los puestos de trabajo de miles de personas. Y para lograrlo, sólo queda una opción: que los actuales dueños, carentes de toda credibilidad y confianza, vendan la empresa. Sólo así Viajes Marsans tendrá futuro, ya que el resto está hecho. Hay rentabilidad, existe un grupo de profesionales de sobrada experiencia, y el valor de una marca que ha sido, es y será un referente en el mercado.
Cilleros advirtió del conflicto que podría suponer el cierre de la empresa, en los niveles social y laboral, pero también económico: “El coste del cierre de Viajes Marsans le supondría a la Administración entre 130 y 140 millones de euros en gasto directo”.
En caso de que las negociaciones no lleguen a buen puerto y los culpables de esta situación no actúen con responsabilidad, UGT tomará medidas. De momento, se exigirá al Gobierno que realice las gestiones necesarias en el ámbito europeo para que se devuelva a Marsans la posibilidad de recuperar la actividad. De no ser así, de continuar la dejación empresarial en torno a esta Empresa, desde UGT no escatimaremos ningún esfuerzo, recurriendo a todo tipo de movilizaciones, incluyendo las acciones legales